Análisis: en 'LOST IN LUST', Pabllo Vittar se lanza a la pista electrónica, pero el disco no decide qué quiere ser
El séptimo álbum de la drag tiene ambición, temas que no paran y aciertos como 'ALONE', pero suena disperso y demasiado corto.
Foto: Gabriel Renné/DivulgaçãoEste es un análisis de opinión de 'LOST IN LUST', séptimo álbum de estudio de Pabllo Vittar, lanzado esta semana. Son 12 canciones en inglés y español, enlazadas sin pausa como un set de DJ, con producción firmada solo por profesionales LGBTQIAPN+, entre ellos Rodrigo Gorky y S4tan, y colaboraciones de Villano Antillano, Urias, Mahmood y La Cruz.
La propuesta es clara: la lujuria como un mundo de presión sobre el cuerpo y los sentimientos, traducida en pop, dance y ramas de la electrónica. El recorrido va del dance-pop con toques operísticos de 'FUTURE' al forró electrónico de 'BAD GOOD', pasa por el funk-rock de 'ROCKSTAR', evoca el synthpop de los 80 a mitad de camino y cierra el círculo con el samba de 'CARNAVAL'. La continuidad es su mayor acierto: el disco fluye y pide volumen alto.
El problema es que tanta variedad se vuelve dispersión. Las canciones conviven más de lo que dialogan, y algunas apenas llegan a dos minutos, lo que deja ideas prometedoras a medias. La crítica de Conexão Pop resumió bien la sensación de ambición sin terminación, y es difícil no coincidir: el álbum funciona mejor en la pista que en los auriculares.
Cuando acierta, sin embargo, acierta de lleno. 'ALONE' asume por completo la estética clubber y entrega el momento más intenso del disco, mientras 'BETTER THAN A FEELING' y 'SKIN' muestran composición y producción por fin en sintonía. Es un paso valiente hacia el mercado internacional, todavía en busca de una identidad propia.
Nota: 6/10






